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Últimos mensajes dejados por Valonqhar

Mensaje escrito por Valonqhar el 13/03/2020 07:14:55 pm - Puntaje: 1 
tacuster escribió: Volviste enano! q gusto leerte de nuevo aunque sea copy&paste
Gracias che!!! Si volví brevemente, tengo que terminar de arreglar y finiquitar algunos asuntos y tendre mas tiempo libre.
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Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 06:52:23 pm - Puntaje: 0 
yinyi escribió: Valonqhar, como entendido sobre el feminismo sos muy buen fan de GOT. Leé a una feminista académica menos blanca la próxima y después decime qué pensás de esta entrevista. Y después, mejor, a alguien no académica, mejor aún.
No termino de entenderte pero explicamelo mejor. Un saludo
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Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:45:00 pm - Puntaje: 1 
listopachatear escribió: Me gusta esta mina!Una mujer en serio !!No la conocía.Gracias x compartir.
Yo la sdmiro por su valentia, por como se enfrenta a ciertas basuras del sistema. Aunque no piense como ella, defiendo su derecho a expresarse y opinar en contra de lo que quiera. Creo que el feminismo amazonico que promueve es el mejor. una mujer debe ser capaz de defenderse a asi misma.

Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:42:47 pm - Puntaje: 1 
listopachatear escribió:
Valonqhar escribió: Todo esto es un puto invento sionista....
Debe ser, debe ser, pero acaban de cerrar todas sus fronteras terrestres, no entran extranjeros y meten en cuarentena a los propios que vuelven...se lo querrán guardar para ellos solos...
Luego vienen los zombies!!!!!

Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:30:06 pm - Puntaje: 2 
pabloaran escribió: No sé de qué va roda esta entrevista...pero lo único que voy a decir es que, si bien en un principio estaba de acuerdo con mucho de lo que reclamaban estos movimientos, la verdad que ya me tienen las pelotas llenas...las feministas, los negros, los putos, lesbianas, abortistas, proteccionistas de animales, y ambientalistas...etc.Las pelotas llenas me tienen...no se puede decir nada, ni si quiera ver una película o serie sin que te cruces con estas larvas rompiendo las pelotas…Extraño lo políticamente incorrecto...
]Es que tu problema es el mismo de muchas femibolches actuales....defienden una postura sin saber de donde salio....solo porque asi se lo enseñaron.... Yo admiro a esta mujer, aunque este lejos de mi pensamiento y siempre defenderé su derecho a epresarse. El Feminismo actual es mas un movimiento politico idiotizan te mas que algo mejor. Y al final de cuentas termina siendo algo idéntico a los movimientos de izquierda usuales. Represores.

Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:26:17 pm - Puntaje: 0 
El trailer pinta la mierda característica de Marvel....

Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:24:58 pm - Puntaje: 1 
Todo esto es un puto invento sionista....

Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:22:40 pm - Puntaje: 2 
Uno siempre puede contar los posteos de freder.... saludos.

Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:19:41 pm - Puntaje: 6 
pabloaran escribió: fotos.subefotos.com/3cde945ea6f11e487dc34ddd4cc1dea3o.gif
Ya sabemos que sos un zurdito ignorante que no lee nada...asi que ahorrate la boludez puede ser?
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Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:18:44 pm - Puntaje: 5 
Camille Paglia: Sin el hombre, la mujer nunca hubiera salido de la cueva Algunas feministas la comparan con Hitler, pero a la pionera en temas de la mujer y autora superventas no le importa ser polémica. Publica Feminismo pasado y presente (Ed. Turner) El feminismo se ha centrado en la retórica antimasculina en lugar de en el significado de la vida, sostiene una intelectual tan respetada como controvertida Algunos presentan a Camille Paglia (Nueva York, 1947) como la feminista a la que odian las feministas. Natural. La escritora y profesora de Humanidades de la Universidad de las Artes de Filadelfia huye de lo políticamente correcto. «Creo en las mujeres fuertes que se protegen solas, no en las que corren a refugiarse en un comité», afirma en esta entrevista exclusiva. Atea, lesbiana y siempre libertaria, admiradora de Almodóvar y crítica con el ultrafeminismo de series como Girls -llamó a su creadora «neurótica»-, ahora publica Feminismo pasado y presente (Ed. Turner). A su juicio, el famoso patriarcado que, según el feminismo, es responsable de todos los males de este mundo, no existe. Y a partir de ahí... El feminismo ha conseguido envenenar la atmósfera cultural con su aversión a lo masculino El pasado 8 de marzo, miles de españolas salieron a la calle. ¿Ah sí? ¿Por qué motivo? Por muchos. Se habla de la brecha salarial, de... No sé cómo es en España, pero en EEUU desde Kennedy, por ley, se tiene que pagar lo mismo a un hombre y a una mujer si hacen el mismo trabajo. Tenemos la misma ley en España desde 1980. Mire, yo soy una feminista igualitaria. Eso es que exijo un trato equitativo para hombres y mujeres en todos los ámbitos. Y si una mujer hace el mismo trabajo que un hombre, le tienen que pagar lo mismo. Sin embargo, ahora las feministas se apoyan en no sé cuántas estadísticas para afirmar que las mujeres en general ganan menos que los hombres. Pero esos gráficos son fácilmente rebatibles. Las mujeres suelen elegir trabajos más flexibles (y, por lo tanto, peor pagados) para poder dedicarse a sus familias. También prefieren los trabajos que son limpios, ordenados, seguros. Los que son sucios y peligrosos se los suelen endosar a los hombres, que también suelen estar más presentes en áreas más comerciales. Tienen una vida mucho más desordenada pero eso, por supuesto, se remunera. En España la brecha empieza con el nacimiento del primer hijo. Lo que es evidente es que las mujeres tienen también derecho a elegir diferentes caminos. Y a lo mejor para muchas mujeres el trabajo no es tan importante. Para otras mujeres sí que lo es. Pero hay otras muchas que prefieren un trabajo más flexible para pasar más tiempo con sus hijos y no dejarlos al cuidado de extraños. El problema del feminismo es que no representa a un amplísimo sector de las mujeres. Por eso se ha centrado en la ideología y en la retórica antimasculina en lugar de hacerlo en el análisis objetivo de los datos, de la psicología humana y el significado de la vida. No creo que la carrera laboral deba ser lo más importante de la vida de una persona. Si permites que tu trabajo defina tu personalidad, es que eres un enfermo. La vida humana está dividida en la vida privada y en la pública. Y es muy importante desarrollar la vida familiar, afectiva... Centrarse sólo en la vida pública puede ser propio de personalidades distorsionadas. Por eso las nuevas generaciones en EEUU se atiborran de antidepresivos. Identifican la vida con el trabajo y eso sólo te puede hacer sentir miserable. Las élites feministas... En los años 60 el feminismo de izquierdas trataba de atraer a las mujeres trabajadoras y adoptaba las maneras y el lenguaje de la clase trabajadora. En los 70 se empezó a imponer una corriente que se centraba en las burguesas de profesiones liberales, principalmente profesores, periodistas... Ese tipo de feminista que cree saber qué es lo mejor para las mujeres. Pero lo cierto es que sólo están centradas en hacer carrera y no se dan cuenta de lo distintas que son sus vidas de las mujeres de clases trabajadoras que pretenden representar. Hay una actitud muy elitista en el feminismo. Y las periodistas y las que se llaman intelectuales tienen mucha culpa. La gente joven, de clase media, es blanda. Viven en un entorno protegido para no ser ofendidos Usted defiende que el feminismo también debería incluir la visión de las conservadoras. Sí. El debate sobre el aborto es un claro ejemplo. Yo estoy 100% a favor de la libre elección de las madres y de todo eso de que mi cuerpo es mío porque ni el Estado ni la Iglesia pueden decir a ninguna mujer lo que tiene que hacer. Sin embargo, respeto los movimientos antiabortistas y me parece atroz que el feminismo los excluya de sus manifestaciones y sus marchas. Es ridículo. Y además, fue nefasto que la segunda ola del feminismo tuviera una visión tan negativa de las mujeres que se quedaban en casa para cuidar a sus hijos. Se las miraba como a unas ciudadanas de segunda y ellas, claro, rechazaron el feminismo. El feminismo aún se sorprende de que tantas mujeres votaran a Trump. La idea de que las mujeres tuvieran que votar por Hillary, uno de los seres más corruptos de nuestra Historia, por el mero hecho de ser mujer, era ridícula. Le explico: en 2008 voté por Obama en 2012 lo hice a los verdes. ¿Por qué? Porque la administración Obama ha sido un desastre. Se ha dedicado a inflamar las tensiones sociales en lugar de resolverlas. Obama ha dejado un país desastroso en términos de tensión social. Él prometió armonía pero ha dejado un país resquebrajado. Y diría más: si en vez de presentar a Trump, los republicanos hubieran nominado a un candidato clásico, habrían arrasado porque los demócratas han sido un desastre. ¿Qué han hecho? Promover las tensiones identitarias porque creen que es la única manera de permanecer en el poder. En Europa también se fomentan las identidades frente a la ciudadanía. En 1972 yo era la única estudiante de Yale abiertamente lesbiana. Y Dios sabe lo que me pudo costar aquello profesionalmente. Pero luego a finales de los 70 y los 80 empezó a proliferar el identitarismo. Se crearon los departamentos de género, los estudios afroamericanos... Y esa institucionalización de las identidades es lo que está a punto de cargarse las universidades en EEUU. Ahora lo que hay es una serie de administradores y burócratas que justifican su sueldo enseñando, por ejemplo, Literatura y Arte desde un punto de vista identitario. ¡Enfermizo! Yo abogo por la visión verdaderamente multicultural que teníamos en los 60, que era lo opuesto a los estudios de mujeres, de gays, de afroamericanos... No se puede meter el Arte o la Historia en compartimentos de jerga, clichés... Este feminismo es elitista. No comprende a las mujeres trabajadoras que pretende representar En uno de sus ensayos usted critica que el feminismo haya prescindido de Freud en favor de autores como Derrida y Foucault. Tampoco se trata de mitificarlo, pero el desprecio a Freud es un desastre para el feminismo porque es incapaz de entender o analizar las relaciones sexuales. Sin Freud no se explica lo que pasa entre hombres, mujeres, hermanos... Y por eso el feminismo es incapaz de construir una teoría del sexo. La realidad es que la única aportación de este feminismo es un análisis desde el punto de vista político. ¡Una locura! El sexo no se puede explicar con política. Lo que pasa es que estas burguesas, las feministas, lo que buscan es una forma de religión. Quieren un dogma y eso es lo que han encontrado en las identidades. Y si la gente contempla la política como si fuera su salvación, su dogma, pues acabas de crear el infierno. ¡Otro! Es evidente que las mujeres deben ser protegidas. ¿No? En mi generación pedíamos a las autoridades que no se metieran en nuestras vidas privadas. Cuando llegué a la Universidad en 1964, los dormitorios de las chicas se cerraban a las 11 de la noche. Sin embargo, los hombres no tenían toque de queda y podían pasarse toda la noche por ahí. Pensábamos que era una vergüenza pero en la universidad nos respondían que eso no podía ser porque el mundo era peligroso. Y nos quejamos al rector: «Denos libertad aunque eso acarree el riesgo de que nos violen». Y lo logramos porque aceptamos los peligros. El problema es que a nosotros nos educaron personas que habían ido a la Segunda Guerra Mundial y vivido la Gran Depresión. Nuestros padres entendían lo que era la realidad y nos advertían de los riesgos. Por lo que, aunque estábamos muy protegidos, nos habían explicado los peligros del mundo y habíamos desarrollado una personalidad que nos permitía afrontar las contrapartidas de la libertad. Hoy, dos generaciones después, la gente joven, de clase media, es blanda e incapaz de sobrevivir. Viven en un entorno protegido, educados para no ser ofendidos. No se les enseña la sucesión de horrores que ha sido la Historia. Sólo se les habla de esta basura identitaria y victimista. ¿Infantiles? La cosa es que las chicas creen que se pueden vestir como Madonna (en los 80) para ir por una calle oscura en mitad de la noche y que no les va a pasar nada. Y tienen perfecto derecho a creerlo, pero yo les advierto que si lo hacen tienen que estar preparadas para todos los peligros a los que puedan enfrentarse. Entre ellos, los que representan unos pocos hombres que no sólo son abusivos sino psicóticos. Pero a los chicos de hoy en día les han enseñado que todo el mundo es bueno y que la única forma en la que te conviertes en malo es mediante la injusticia social. Habla de psicópatas pero el movimiento Me too... La revolución sexual que liberó a mi generación y que fue fabulosa no está afectando de idéntica forma a las nuevas generaciones. Está forzando a las niñas a tener relaciones mucho antes de lo que ellas quieren y creo que eso también está alterando la relaciones entre sexos. De esta forma, las mujeres están perdiendo dignidad y estatus. Para los hombres es fantástico porque tienen un acceso al sexo inimaginable. ¡Y no quiero pensar en todas esas citas que se hacen ahora por teléfono! El sexo se ha hecho demasiado banal... Creo que hace falta una reasignación de la sociedad contemporánea para que hombres y mujeres vuelvan a valorar los códigos del cortejo. Los hombres y las mujeres ven el sexo de manera diferente. Y éste es otro error del feminismo. Ha abandonado la biología y dice que no hay diferencias entre sexos. Es que... Es de locos. Si se crean estudios de género, qué menos que incluir el estudio de la biología, esencial incluso cuando, como sostienen algunos, se trata de una mera construcción social. Por eso yo digo que los estudios de género son mera propaganda y no son una disciplina académica. No hay diferencia entre este discurso y la propaganda fascista durante la II Guerra Mundial. Es mentira que el género sea totalmente una construcción social porque, como expliqué en Sexual Personae, se trata más bien de una intersección entre la cultura y la naturaleza. Usted sostiene que hay una crisis de masculinidad. Ahora hay una crisis de roles de género y un debate centrado únicamente en las necesidades de las mujeres. Mientras, a los hombres se los retrata como violadores, criminales y todo lo masculino se desprestigia. Hasta llegan a decir que los hombres son mujeres incompletas. ¡El feminismo ha conseguido envenenar la atmósfera cultural con su aversión a lo masculino! Claro, los muchachos ven esto como algo terrible y yo lo siento mucho por ellos. Atravesamos un periodo de caos. Es cierto que tenemos muchos privilegios, lujos... pero la gente es miserable. ¿Por qué? En realidad durante muchos milenios hombres y mujeres tuvieron poco contacto. Ellos se iban de caza (o lo que fuera) y ellas se quedaban en casa haciendo lo que tuvieran que hacer. Hoy, hombres y mujeres trabajan juntos, pero las mujeres dicen que los hombres las discriminan y las acosan. El feminismo debería abstenerse de seguir con esa retórica tan antihombre porque no está ayudando a que sus niños se conviertan en adultos. La culpa de los males de las feministas no la tienen los hombres, sino este sistema profesional en el que vivimos. Claro que hubo mujeres artistas en la historia. suelen ser de segunda fila, como Artemisia Gentileschi Despotrica pero usted es muy feliz enfocada en su carrera. De pequeña me quería parecer a Amelia Earhart, a Katharine Hepburn... Pero el caso es que no me identifico únicamente con mi papel profesional o público. La vida real es también la familia, los amigos... Las carreras también se han convertido en una identidad para muchas. Sin embargo, las mujeres obreras no le dan tanta importancia al trabajo, es algo que hacen para ganar dinero. Y tienen su verdadera vida en casa, durante las vacaciones. Entonces se olvidan del trabajo. Las clases medias y altas, la burguesía, sin embargo, piensan constantemente en el trabajo y eso no es saludable. El feminismo sostiene que se ha ocultado la historia de las mujeres. En mi libro Sexual personae... Mein Kampf, según Gloria Steinem. ...escribí que si la civilización hubiera quedado en manos de las mujeres seguiríamos viviendo en la cueva. La gente no lo entendió bien. Lo que yo quería decir es que las grandes estructuras fueron producto de los hombres. Y luego hubo mujeres que crearon a partir de esas estructuras. Y las mejoraron. Me refiero a las mujeres olvidadas del Arte, de la Literatura. Y cuando investigas te das cuenta de que son artistas de segunda fila a las que se les prestó poca atención. Ahora se habla mucho de Artemisia Gentileschi pero, bueno, es una figura menor. Los hombres han sido los que han roto los estilos y los que han creado la Historia del Arte. No tengo duda. Los grandes proyectos de irrigación de Mesopotamia, las pirámides de Egipto fueron idea de los hombres. ¿Por qué? Porque los hombres son capaces de matarse a sí mismos y a otros para llevar a cabo sus proyectos. O sus experimentos. Siempre tratan de ir más allá del conformismo, de la cueva en la que estaban las mujeres. En parte, quizás, para escapar de las cuevas porque en las cuevas mandaban las mujeres. ¿Entonces? Que es muy desagradable no reconocer los logros de los hombres porque las estructuras que han creado es lo que ha permitido a las mujeres escapar de la opresión de la propia naturaleza y tener sus propias carreras, identidades, logros... Así que ha llegado el momento de dejar de vilipendiar y minusvalorar a los hombres. ¿Y el heteropatriarcado? No existe. Es una estupidez que descalifica cualquier análisis. En Occidente, las mujeres no viven en ningún patriarcado. A menudo usted recalca que en EEUU las mujeres de la frontera, del Oeste, obtuvieron el derecho al voto antes que las cultivadas señoras de la Costa Este. En las sociedades agrarias, más familiares, los hombres miraban a las mujeres más como sus iguales porque hacían mucho trabajo físico. En Nueva York las mujeres eran delicadas y llevaban corsé y tomaban el té. Las mujeres trabajadoras tratan más como iguales a sus hombres y les hablan más claro que esas mujeres de clase media y alta que son incapaces de lidiar con su jefe en la oficina. Se debe a que están educadas para comportarse de una forma burguesa, a moderar su voz a complacer, a ser pasivas. Por eso yo llamo a mi feminismo un feminismo de la calle. Yo creo en las mujeres fuertes, que son capaces de crecer y protegerse solas. No en las que corren a refugiarse en las leyes o en un comité.
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Mensaje escrito por Valonqhar el 09/03/2020 05:13:10 pm - Puntaje: 11 
[image]http://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/b89/bc0/b89bc0ba1d2a41e18854a66132b62c64/cami
lle-paglia-gracias-a-los-hombres-las-mujeres-tenemos-lavadoras.jpg[/image] Azote del feminismo mainstream, fábrica de controversia a borbotones, referente de pensadoras pop como Virginie Despentes, Susan Pinker y Claire Lehmann, archienemiga de las ideas de Lacan, Derrida y Foucault, profesora de la Universidad de Arte de Filadelfia desde 1984, ensayista y tertuliana, Camille Paglia (Endicott, Nueva York, 1947) descubrió el activismo feminista en los últimos años de instituto, antes incluso de la irrupción de la segunda ola, cuando Estados Unidos estaba inmerso en la lucha por los derechos civiles. Discípula de Harold Bloom, en 1990 publicó Sexual personae, un ensayo que reflexiona sobre la sexualidad y el erotismo a través de la historia, el arte, la ciencia y la literatura de la cultura occidental, desde la Antigüedad hasta el siglo XIX, y en el que Paglia ya define las puntas de lanza de su pensamiento respecto al papel de la mujer en el ámbito privado —el sexo— y el ámbito público —la sociedad—. Ahora, la editorial Deusto reedita este ensayo en castellano, en un momento en que movimientos como el #MeToo y el activismo feminista y LGTBI+ han irrumpido con fuerza en el debate público, cada vez más encarnizado. PREGUNTA. Antes de que la Universidad de Yale decidiese publicar Sexual personae, siete editoriales rechazaron su manuscrito. ¿Por qué? RESPUESTA. Mi libro lo rechazaron siete editoriales y cinco agentes literarios. Parecía que no iba a vivir para ver el libro publicado, hasta que el sello de la Universidad de Yale lo aceptó. Aun así, pasó varios años en producción, porque era demasiado largo, más de lo que es ahora, incluso, porque había algunos capítulos dedicados a Hollywood, pero decidimos parar después de la Primera Guerra Mundial. P. 30 años después de su publicación, Sexual personae aún levanta ampollas y usted sigue siendo un personaje incómodo para muchas feministas. ¿Cómo ha cambiado su relación con ese feminismo desde entonces? R. Yo fui feminista antes incluso de que el feminismo de la segunda ola empezase, cuando en 1966 Betty Friedan cofundó la Asociación Nacional para las Mujeres, que fue la primera organización enfocada a los derechos de la mujer desde que las mujeres consiguieron el derecho al voto en 1920 en Estados Unidos y un poco después en Inglaterra. Yo ya estaba ahí antes de eso. Era una estudiante de 16 años que se había sentido inspirada leyendo ‘El segundo sexo’ de Simone de Beauvoir y decidí escribir a la revista ‘Newsweek’ hablándoles de los derechos de la mujer. Era 1963 y ya había hecho pública mi petición por la igualdad de oportunidades entre el hombre y la mujer. Yo era como las otras feministas, que se vieron arrastradas por el movimiento, pero yo fui a la biblioteca y estudié Historia, estudié Biología, estudié Antropología y Arqueología. No se aceptaron mis puntos de vista porque, automáticamente, la ideología tomó la medida al movimiento y empezó a haber una corriente que hoy es cada vez peor, la del odio hacia el hombre. Y creo que es terrible que las feministas más mayores estén empujando a las más jóvenes a estar resentidas con los hombres y a considerar a los hombres como opresores. Porque, tal y como he demostrado en mis investigaciones, es precisamente gracias al hombre —que ha construido la civilización, la modernización en la Revolución industrial— que la mujer de hoy tiene un trabajo fuera de casa para ser independiente de un marido, un hermano, un padre. P. ¿Gracias al hombre? R. Sí, son los hombres los que están preservando constantemente el entorno físico que nos rodea, los que nos proporcionan el confort necesario, la conveniencia y el tiempo para que nosotras escribamos libros, tengamos trabajo y más cosas. Gracias al hombre tenemos lavadoras que nos quitan de encima todas esas tareas que antes teníamos que hacer. Y ese fue uno de los puntos más controvertidos de la publicación de ‘Sexual personae’ en 1990. También mi posición a favor de la prostitución. Y mi interés por la pornografía. Es verdad que era un periodo en el que el posestructuralismo estaba haciéndose fuerte en las universidades con la idea de que la historia no existía, sino que eran todo relatos y que cada relato sobre la historia es una mentira. La historia es cíclica y las civilizaciones se levantan, llegan a un clímax y decaen. Así que había varios motivos para que mi libro fuese polémico. P. Pero si en el arte, en la literatura y en la historia las voces mayoritarias han sido las masculinas y la mujer apenas ha tenido un papel representativo, ¿no queda esa narración mutilada o incompleta? R. Cuando estaba escribiendo el libro, hubo mucho debate sobre si la historia la crearon los hombres y sobre si la razón de que no existiese un artista como Miguel Ángel en mujer era el resultado de la represión social sufrida por las mujeres, a las que apartaron de sus posibles carreras. Yo, como estudiante de Arte, estoy totalmente en desacuerdo con esta afirmación. Creo que no hay una Miguel Ángel mujer por otras razones: no hay una Mozart mujer porque no hay un Jack el Destripador mujer tampoco. Lo que digo en el libro es que el arte, a lo largo de la historia —aunque en civilizaciones como la egipcia está destinado a la gloria del faraón, o en el Renacimiento, a la gloria de la Iglesia—, el arte de los genios del nivel de Miguel Ángel o Leonardo o Mozart es el resultado de la desesperación y la ansiedad que sienten los hombres, sofocada y controlada por las mujeres. Porque la identidad masculina es muy frágil el feminismo ha cometido el gran error de dar por hecho que el hombre tiene el poder verdadero y que las mujeres no tienen nada, pero ¡no! Los hombres saben que las mujeres tienen todo el poder. Porque es la mujer la que engendra al hombre, y el hombre tiene marcado en la memoria su paso por el útero materno, de ser expulsado de él. Y por ello tiene un sentimiento ambivalente hacia las mujeres, porque quiere volver al útero, pero a la vez se siente asfixiado. Por eso existe esa tensión entre los sexos. Por eso las madres, a lo largo de la historia, han sido conscientes de la fragilidad de la masculinidad de sus hijos. Los hombres tienen que demostrar constantemente su masculinidad, mientras que las mujeres son mujeres desde que les viene la menstruación. No tienen que hacer nada más. Se convierten en mujeres de la noche a la mañana. Mientras que los hombres, como ha demostrado la antropología en todo el mundo, siempre han tenido que pasar unas pruebas, una señal que les diga que son hombres. Por ejemplo, los nativos americanos, cuando los chicos tenían 11 o 12 años, los mandaban al bosque o los metían en un hoyo, los abandonaban allí durante una semana, sin comida ni agua, y tenían que sobrevivir para convertirse en hombres. Lo que quiero decir es que el arte en sí es una deformación de la normalidad, es una obsesión que destruye las relaciones humanas en pos de la creación. La razón por la que no hay grandes mujeres artistas es porque las mujeres no están lo suficientemente locas para mutilar sus vidas y cortar cada relación humana para crear algo más grande que la vida. La idea de que las mujeres tenemos que enseñar a los hombres a ser más compasivos, enseñarlos a ser más como nosotras… ¡No! Las mujeres, entonces, serán muy infelices si siguen intentando feminizar así a los hombres. Todos los hombres gais saben cómo hablar a las mujeres, porque son unos grandes conversadores, y les encanta el cotilleo. No sé de dónde viene eso, pero la mayor parte de mis amigos son gais y yo soy más parecida a un hombre gay que a una mujer convencional: me encantan las estrellas de cine y el cotilleo. P. Hoy, la llamada cuarta ola del feminismo exige cambios legislativos en pos de la igualdad entre sexos y la erradicación de la violencia contra las mujeres. ¿Cuáles son, según su opinión, los aspectos más criticables de esta cuarta ola? R. En los años noventa, las organizaciones feministas eran ya muy poderosas, con Gloria Steinem y compañía, y me atacaron nada más publicarse mi libro. Steinem me trató de nazi. Era ridículo. Cuando iba a dar charlas a las universidades, protestaban. Pero los medios de comunicación estaban muy interesados en mí y me dieron el espacio para dar a conocer mi trabajo: salí en programas, consideraban que era muy divertida y que no era tan horrible. La manera que tiene el feminismo imperante de destruir a su oponente conmigo no funcionó, porque yo era muy entretenida: los fotógrafos venían y yo posaba de forma diferente, con una espada o algo —tengo muchas espadas—, como en el caso de ‘Time’. Pero lo que ha ocurrido durante las últimas décadas, lamentablemente, es que las organizaciones feministas y sus líderes, que tenían una historia larga de activismo político, han desaparecido totalmente y han sido sustituidas por las redes sociales y Twitter, y hay esta especie de histeria provocada por actrices, por gente como Ashley Judd, gente con graves problemas psicológicos, que ahora ostentan un poder enorme y comparten su experiencia en Facebook desde hace tres años y han formado una ola de irracionalidad. Ahora es casi imposible que la gente piense de forma seria sobre asuntos de género por culpa de esta histeria generada por estas celebrities marginales como Ashley Judd o Rose McGowan y gente como ellas. Es un problema. Ahora, a las personas que tienen puntos de vista sensatos sobre la sexualidad las están silenciando y no pueden participar del debate público, que está dominado por las mafias tuiteras. Lo mismo que está pasando en la política. Todo es caótico. Obviamente, pienso que el movimiento #MeToo ha sido bueno en tanto en cuanto ha inspirado a las mujeres a hablar por sí mismas y a darse cuenta de que tienen derechos. Pero también ocurre que ahora a un hombre lo pueden acusar de repente por algo que supuestamente pasó hace 10, 20 o 30 años y sin una evidencia directa. Porque si hay una prueba clara, claro que hay que perseguirlo judicialmente, pero la democracia no consiste en que alguien pueda venir de la nada y acusarte de algo y hacerte perder el trabajo, como es el caso de Plácido Domingo, que es un gran artista al que han perseguido hasta que le han vetado de Filadelfia y de la Ópera de San Francisco. P. También dice que uno de los aspectos que más le molestan es la culpabilización del hombre por todos los males que sufren las mujeres... R. El principal problema es que es la primera vez en la historia en que hombres y mujeres trabajan codo con codo en los mismos espacios. El espacio de la oficina es muy limitado. A lo largo de la historia, ha habido un mundo de hombres y un mundo de mujeres. Estaban separados. Durante el día, los dos sexos tenían pocas cosas que hacer conjuntamente. Los hombres hacían sus propios trabajos, sus propias tareas y no viajaban para ir a trabajar, era una economía de subsistencia. Si tenías un don, lo utilizabas como artesano, pero la mayor parte de los hombres trabajaban en el campo. Había una solidaridad y era una forma de vida más o menos sostenible. Dura y difícil, pero la familia era un núcleo unido. La gente mayor vivía en las mismas casas que sus hijos, no les llevaban a una residencia. Y las mujeres mayores eran las que mandaban. Sabían todo sobre la maternidad, sobre la vida. Las chicas jóvenes no tenían poder. Pero toda esa presión que hay sobre la mujer trabajadora en el mundo occidental no existía: tienen que levantarse por la mañana, que lidiar con las tareas del hogar, que ir a un buen trabajo bien remunerado y compartir el espacio con los hombres, tienen que volver a casa... Gran parte de las mujeres trabajadoras de clase media que conozco son extremadamente infelices y le echan la culpa al hombre. ¡No es culpa del hombre! ¡Es culpa de una nueva estructura en la que la mujer para ser independiente tiene que ganarse su salario! Es una forma de vida muy estresante. Mientras que en tiempos anteriores las mujeres estaban en la cocina, hablando las unas con las otras, haciendo las coladas... Ahora, a las mujeres se les pide —y a ver, estoy encantada de que me haya dado esta oportunidad de vivir como una mujer independiente— demasiado. También se les pide a los hombres que hagan más de lo que hacen. Pero cuando el hombre hace de más, ¡la mujer se queja! Lo haces fatal! o ¡no sabes lo que estás haciendo!. Al final, las mujeres acaban haciéndolo todo porque ellos no saben hacer las tareas del hogar. Todo este resentimiento es muy tóxico. Incluso el sexo en sí mismo se ha convertido en un problema. Mira, el sexo es una transacción entre personas. El hombre normalmente presume un mayor interés sexual del que la mujer siente. Ellas piensan simplemente que están siendo simpáticas, pero no que están transmitiendo un mensaje sexual. Los hombres normalmente malinterpretan esos mensajes, particularmente en los ambientes de oficina modernos, donde las mujeres suelen enseñar más carne. Me encanta que las mujeres lleven ropa sexy y no quiero que dejen de llevarla. Solo digo que muchas mujeres no entienden que si tú expones tu piel de esa forma, te expones a estar enviando un mensaje de carácter sexual. No digo que los hombres tengan el derecho de ponerte una mano encima, pero la comunicación sexual evoluciona y cualquier prenda de ropa envía un mensaje sexual. P. India es un país con una tasa muy alta de violaciones, y no es un país en el que las mujeres vayan demasiado destapadas, ¿no? R. Dios mío, lo que pasa en India es terrible. No, lo que yo estoy hablando no tiene nada que ver con eso. Yo me refiero a la mujer en el contexto de oficina occidental. En la India tienen serios problemas, partiendo de la misoginia, pero también es resultado de la falta de poder del hombre en la sociedad. Por eso se juntan en grupos y se comportan como animales. ¡Es atroz! ¿Dónde están en estos casos las feministas occidentales? Durante años, han ignorado estas cosas. Pero, volviendo al caso, la mayor parte de esas violaciones ocurren en el entorno rural y son producto de una dislocación de la sociedad india en general. Volviendo a las chicas americanas, ahora visten con ropas que dejan expuestos su estómago, sus pantorrillas, y no ven las connotaciones sexuales. Creo que hay muchos problemas de falta de comunicación entre sexos. P. Entonces, ¿cuál es su propuesta adaptada a la realidad de hoy? R. A mi feminismo lo llamo feminismo de las amazonas, que habla de que toda mujer tiene la responsabilidad de proteger su propia dignidad como persona. Yo animo a las mujeres a hablar por sí mismas y pelear contra cualquier insulto a su dignidad. Aun así, hay un asunto laboral: las mujeres se callan porque no quieren perjudicar sus carreras. Pues perdón, entonces han puesto su carrera por delante de su responsabilidad hacia sí mismas como individuos hasta que todas las mujeres se han unido para crear un escenario de humillación pública para el hombre. Yo hacía lo mismo al principio, en la universidad, hasta que me di cuenta de que era excesivo. Me pasó que un tipo que no conocía de nada me rodeó con su brazo por detrás para ayudarme a cruzar una puerta o lo que fuese y yo le dije en alto: ¡No me toques!. Fue una situación excesiva. Miro ahora atrás y me doy cuenta. No había necesidad de humillar al hombre. Ese es un ejemplo de miles. No permito que haya una humillación pública que interfiera con los principios. Odio este lugar al que hemos llegado en el que en vez de animar a las mujeres a hablar por sí mismas sin embargo las animan a ir a una oficina, a mamaíta y papaíto, para rellenar una queja. Piden que la comunidad adulta las proteja. ¡Pues no! Cada mujer es responsable de su propia vida. P. Pero en casos como el de Harvey Weinstein hablamos de supuestas violaciones en algunos casos. También hubo trabajadoras que se quejaron y dejaron su trabajo o fueron despedidas. O mujeres que pusieron una denuncia, pero que al final llegaron a un acuerdo económico con la empresa de Weinstein. R. Lo que es un escándalo en Hollywood, que no es más que una ciudad pequeña en la que todo se sabe, es que actrices de primera línea, supuestas feministas, como Meryl Streep, que calificó a Weinstein de un Dios, dejasen que un hombre así se saliese con la suya durante años y años. Mujeres como Tina Brown, que ha sido la directora de ‘Vanity Fair’, de ‘Newsweek’, que ha tenido una relación cercana con Weinstein, dijo, cuando todo esto salió a la luz, que Weinstein nunca había intentado propasarse con ella. ¡Claro que no! Porque Tina Brown es una personalidad. Tiene una carácter que no acepta tonterías. Su forma de ser comunica a los que la rodean que tiene el control total de su vida. Harvey Weinstein, que es un tipo estúpido y feo, escogía a chicas ingenuas a las que podía manipular. Oímos testimonios muy similares por parte de estas mujeres: iban a reuniones en habitaciones de hotel en las que Harvey Weinstein abría la puerta en albornoz y nada más. ¡Y las chicas entraron en la habitación! ¿Perdona? Es una estupidez y me da igual la carrera de estas chicas, pero la gente no se reúne en habitaciones de hotel —no sé si se puede ser tan ingenua— y no entra en una puerta en la que el que te abre está en albornoz y nada más. Lo siento. Eso es una prueba a pasar. Ese es el problema del #MeToo. No podemos pretender que se cree un mundo que proteja a las mujeres de su propia estupidez. Necesitamos mujeres entrenadas en mi filosofía de feminismo de las amazonas. Daos cuenta, el mundo es peligroso. Hay depredadores ahí fuera, también en la naturaleza. Si las mujeres quieren ser libres, si quieren ser igual a los hombres, se tienen que dar cuenta, al igual que han hecho los hombres, de lo peligroso que es el mundo en el que vivimos. El mundo no es un paraíso para las mujeres blancas de clase media. Es más, las mujeres de clase obrera son mucho más conscientes de eso. Son errores burgueses. Hay muchas mujeres de clase media que esperan que el mundo sea como un salón burgués. Cuando digo esto, la gente me acusa de echarle la culpa a la víctima, pero no es así. Solo digo que todos los seres humanos tenemos que ser responsables de lo que hacemos. P. En su época universitaria, usted misma diseñó guías para detectar el acoso sexual en las aulas... R. Creo en estas guías que explican tanto a los trabajadores como a los estudiantes o a la propia universidad cuáles son las responsabilidades y los derechos de cada uno. Ahora creo que la cosa se ha puesto demasiado radical, porque hay una oficina para las denuncias de acoso sexual en cada universidad y no me gusta que ahora se manden mails o se envíen comunicaciones que fomentan un ambiente de histeria y persecución, que animan a las mujeres a comportarse como paranoicas. Todo lo que es sexual o mínimamente erótico se censura automáticamente. Es una cosa muy angloamericana. La visión europea de la sexualidad siempre ha sido mucho más sofisticada —mira las películas de arte y ensayo de Jeanne Moreau, Brigitte Bardot y Catherine Deneuve, que eran mis heroínas—, mucho más madura que la americana. Ahora, el #MeToo representa la visión angloamericana puritana de la sexualidad. ¡Incluso Francia ha caído! Francia también se ha contaminado con esta histeria alrededor del sexo. El #MeToo está bien cuando es racional, cuando es irracional, es un peligro. P. En Sexual personae afirma que no debería haber códigos morales respecto al sexo. Pero ¿no están otros aspectos de la vida regulados? ¿No son precisamente esas reglas las que conforman la civilización? R. Todas las culturas tienen diferentes códigos definidos sobre la sexualidad. Algunos son explícitos. Otros no se dicen, pero son subliminales. Yo crecí en una época de mucha represión, ¿sabes? Cuando era adolescente, todavía existía la Liga Catolica de la Decencia, que nos decía qué películas podíamos ver y cuáles no. Por esa represión es por lo que, probablemente, yo estaba tan interesada en la pornografía y en la prostitución. Las feministas decían que la pornografía no era arte y yo decía que sí, que algunas obras de Donatello, por ejemplo, podían considerarse pornografía, y eso les resultaba chocante. Incluso hoy, el David de Donatello sería polémico. Incluso podrían arrestar al autor, porque es un niño en una actitud sexual. P. ¿No son ejemplos extremos? R. Yo trazo una línea muy clara entre lo público y lo privado. En el espacio compartido, es apropiado crear normas. Nadie tiene el derecho de exhibir algo pornográfico en el espacio público, especialmente cerca de colegios y esas cosas. Igual con la prostitución. En el ámbito privado, no deberían existir esas reglas. La gente debería tener acceso a lo que quiera mientras el sexo sea consensuado. Obviamente, me opondría al secuestro de un niño con objeto de prostituirle. Ese tipo de cosas. Siempre he querido proteger a los niños. Estoy a favor de la libre expresión, pero también me opongo a la injerencia del Gobierno en la esfera privada. P. ¿Y cuando no queda tan claro hasta dónde llega la esfera pública y la esfera privada? Por ejemplo, ¿qué opina sobre la posibilidad de los padres de vetar contenidos impartidos en las aulas sobre temas como las relaciones sexuales o la diversidad sexual? En España, es un asunto polémico ahora mismo. Lo llaman el pin parental. R. Como profesora, porque llevo dando clase 48 años, tengo una opinión muy marcada en este sentido. Toda mi carrera he criticado que mis compañeros liberales y progresistas se hayan entrometido con cuestiones ideológicas en las clases. Es escandaloso y está provocando un retroceso mundial del que no podemos imaginarnos las consecuencias. Las escuelas no pueden promover políticas ideológicas. No hay duda de que una de las razones por las que la ultraderecha se ha propagado tan rápidamente en muchos países es por este problema. Creo que la educación tendría que ser exclusivamente sobre historia, geografía, arte… Utilizar las clases para promover puntos de vista políticos e ideológicos, como por ejemplo sobre género, es una deformación del propósito de la educación y creo que los padres están en su derecho de protestar. Utilizar las clases como vehículo de propaganda política es terrible. No creo que sea asunto de los colegios tratar las polémicas del momento. No es el propósito de la educación. No debería haber ni una intrusión ni una politización de la educación. La gente que utiliza las aulas como instrumento para conseguir cambios sociales, lo siento, es éticamente reprobable. No es su cometido. Hay que dejárselo a la esfera privada, a los fines de semana y las tardes fuera de la escuela. ¡¿Cómo se atreven?! ¡¿Cómo se atreven?! ¡Es escandaloso! Es un desastre lo que ha ocurrido con la educación pública. ¡Mis alumnos llegan a la universidad sin saber nada! ¡No saben nada de historia, de geografía! Todo lo que tienen es su actitud, su posicionamiento político, sus ganas de formar parte de una revolución. Las escuelas tienen que estar libres de ideología. Y mira, soy atea, pero creo que las religiones son una fuente importante de información que la gente joven debería tener. Creo que los estudios sobre las principales religiones deberían formar parte del plan de estudios. Eso sería verdadero multiculturalismo y no tratar a la gente como víctimas. P. Usted misma sufrió el año pasado un intento de veto de sus clases. Hubo peticiones para que la expulsaran de la Universidad de Filadelfia por sus opiniones respecto a la homosexualidad, la transexualidad o el feminismo. R. Yo, cuando doy clases, puedo ser muy opinativa, pero jamás digo que es la verdad absoluta. Jamás usaría las clases para influir en los alumnos. El año pasado, hubo un incidente, pero el caso se cerró y la prensa hizo una defensa muy fuerte en favor de la libertad de expresión. No tengo ni idea de quiénes eran los que se quejaban, pero estoy segura de que eran gente alentada por activistas de fuera del campus que usaron las redes sociales para urgir las protestas en contra de mis opiniones. Intentaron acusarme de insultar a la gente transgénero, pero es una mentira absoluta. No había pruebas de lo que decían y simplemente se cerró el caso. La gente que me acusó ni siquiera había leído mi libro ni creo que supiese siquiera que yo había escrito algún libro. Vivimos en un momento en que todo el mundo quiere imponer su punto de vista y tuve suerte de que la administración me respaldase. Mis puntos de vista son muy complejos. Es más, me identifico como transgénero, no como mujer u hombre. Yo soy solo una profesora, pero no impongo mis ideas en clase. La gente se deja llevar por lo que dicen las redes sociales. Si hubiesen leído mis libros, hubiesen sabido que mis ideas son más complejas de lo que me achacan. P. En Sexual personae afirma que, por mucho que la cultura y la civilización intenten dominar la naturaleza, siempre impera la biología. También aplicándolo a cuestiones de género. Pero ¿no está la ciencia, precisamente, tirando abajo muchas de las limitaciones impuestas por la naturaleza? R. Lo que digo en ‘Sexual personae’ es que la civilización y la sociedad siempre crean su propio espacio artificial. Eso es la historia de la humanidad. La naturaleza es una fuerza sobrecogedora. La gente que piensa que puede cambiar de alguna forma la naturaleza de las cosas, ¡ja! Mira, yo estuve a punto de entrar en Geología… El poder de los volcanes, de los grandes glaciares que antiguamente cubrían una parte de los Estados Unidos, de los huracanes y los tornados y los terremotos… Yo tengo un respeto tremendo por el poder de la naturaleza. Y en relación a los temas de género, cada célula del cuerpo humano, excepto la sangre, está codificada con tu género. Por eso cuando la gente desentierra restos humanos de los hombres de las cavernas, con un trocito de hueso pueden saber si esos huesos pertenecen a un hombre o a una mujer. Hay un límite en lo que puedes cambiar. En mis trabajos, también hablo de la androginia… P. ¿Cuáles son los límites de la ciencia? Hace un siglo, nadie hubiese pensado que llegaríamos al desarrollo que están experimentando campos como la ingeniería genética, que puede manipular el genoma humano. No sabemos hasta dónde podría llegar... R. No estoy tan segura de que el poder de la ciencia sea el que dices en términos del futuro de la especie humana. Me preocupa más el futuro del hombre relacionado con alteraciones del entorno, la forma en que los plásticos están apareciendo en las fuentes de agua. Soy ecologista, no creo en el calentamiento climático, pero sí en que los cambios climáticos son intrínsecos a la Tierra. Me da más miedo la decadencia de nuestra civilización, como le pasó al Imperio romano. Cuando las sociedades se vuelven demasiado complejas y la burocracia crece, se expande y se convierte en un parásito ineficiente, las sociedades se vuelven más fáciles de destruir desde fuera. Me preocupa mucho también el exceso de dependencia de la cibertecnología por parte de las culturas occidentales. Dependen de la electricidad y si los terroristas consiguen desarrollar la habilidad de paralizar el suministro eléctrico, todo se vendría abajo de repente. La caída sería rapidísima, tan rápida como un asteroide impactando contra la Tierra. También se habla de una erupción solar tan potente como para destruir las cibercomunicaciones en la Tierra. La gente se sorprendería de la velocidad con que nuestra civilización degeneraría hasta la barbarie. La gente pelearía por comida para alimentar a sus hijos. Habría multitudes en las calles. Esto saben lo que es quienes han pasado una guerra y conocen la fragilidad de la sociedad, que a la menor de cambio vuelve a un estado de barbarie. La gente se centra siempre en los aspectos negativos, pero no aprecia los beneficios que nos proporciona la sociedad. La realidad es que no somos tan evolucionados como nos creemos. [link]http://www.elconfidencial.com/cultura/2020-02-04/camille-paglia-entrevista-sexual-personae_243
4175/[/link][anchor_text]Fuente[/anchor_text]

Mensaje escrito por Valonqhar el 23/12/2019 07:39:35 pm - Puntaje: 3 
sanjuancho escribió: Le van a pegar una patada en el orto en cualquier momento. Igualmente falta de profesionalismo de su parte. Igual que Boyega, que dijo que no coincidía en las decisiones de Rian Johnson y todavía no se había estrenado Ep 9.Entiendo la postura de cada uno incluso comparto la de Cannavale pero si sos parte de la empresa, cerrá la boca. Cuando te desvincules, tirá la opinión que quieras.
A este no lo veremos de nuevo en The Mandalorian....

Mensaje escrito por Valonqhar el 23/12/2019 07:37:34 pm - Puntaje: 6 
[link]http://www.lectulandia.co/search/star+wars[/link][anchor_text]Date una vuelta por acá[/anchor_text]

Mensaje escrito por Valonqhar el 23/12/2019 07:17:36 pm - Puntaje: 5 
[image]http://www.hola.com/imagenes/actualidad/20191222156873/jake-cannavale-madalorian-critica-asce
nso-skywalker-star-wars-gt/0-762-254/star-wars-m.jpg[/image] Se trata de una de las sagas cinematográficas más populares, vistas y longevas de la historia. La Guerra de las Galaxias lleva acompañando más de 40 años a los espectadores. Este viernes, las salas de cine estrenaban el anhelado episodio IX de Star Wars. Un filme que está siendo muy comentado y que presumiblemente pondrá el broche de oro final a la tercera (¿y última?) trilogía. Y aunque son muchos los que aplauden la obra de J.J Abrams, director de las últimas tres películas desde que en el año 2012 la factoría Disney se hiciese con los derechos de LucasFilm – la productora de George Lucas-, buena parte de la crítica considera que la historia se ha desvirtuado en demasía. Jake Cannavale, de The Mandalorian, la primera serie de Disney ambientada en este universo, ha sido una de las voces más duras contra El ascenso de Skywalker. ¡Estoy en el universo Star Wars ahora! Así que por eso seguro que no debería hablar mal del Episodio IX, ¿verdad?. Incorrecto. Es sin duda la peor película de Star Wars. Un puñetero desastre…. Fui a verla anoche y me he despertado aún cabreado. Ha hecho que toda la nueva trilogía sea completamente inútil. Había más agujeros en la trama que trama. La cantidad de por ciertos... era absolutamente exasperante. El ascenso de Skywalker (un título estúpido) fue peor que La amenaza fantasma y Los últimos Jedi juntas, relataba indignado el actor en sus historias de Instagram. El cantante e intérprete no ha dudado en ofrecer libremente su opinión sobre la última trilogía y atacar duramente a la factoría Disney. A pesar de formar parte del universo de La Guerra de las Galaxias, Cannavale se siente totalmente defraudado con las últimas tres películas. Ante estas polémicas declaraciones, muchos de los seguidores y fanáticos del universo de ciencia ficción han atacado la postura del actor, que contestando a dichos críticos, asegura que no le hubiera gustado formar parte de esta nueva trilogía: Honestamente, creo que estaría más cabreado. Obviamente no puedo hablar en nombre del reparto. Para algunos actores esto es solo un trabajo y tal vez simplemente estén felices de estar trabajando. [image]http://sm.ign.com/t/ign_es/screenshot/default/image_xsew.1920.jpg[/image] Personalmente, he sido un gran fan de Star Wars desde que era un niño. Y me sentí bastante decepcionado por la holgazanería general de esta nueva trilogía y también un poco enfadado por el derecho que la franquicia se ha tomado a la hora de tomar el control. Como si dijesen no, no nos gusta el final con el que todo el mundo ha estado de acuerdo durante décadas, ¡cambiémoslo!. Personalmente me sentiría bastante deprimido si estuviera en la nueva película de Star Wars (quiero decir, como personaje principal. Si fuera un tipo con una marioneta alienígena o lo que sea estaría eufórico ... pero aun así...), terminaba desahogándose. [link]http://www.hola.com/actualidad/20191222156873/jake-cannavale-madalorian-critica-ascenso-skywal
ker-star-wars-gt/[/link][anchor_text]Fuente[/anchor_text]

Mensaje escrito por Valonqhar el 20/12/2019 07:47:59 pm - Puntaje: 16 
[image]http://i.ytimg.com/vi/dgHCPbaNMX4/maxresdefault.jpg[/image] Bueno, me sorprende que nadie haya abierto algún tema al respecto, me vi 4 episodios y tengo mi opinión reservada, con altos y bajos, pero creo que los altos me dan fuerzas para seguir viendo los derroteros de la serie a manos de Netflix. El asunto de lo políticamente correcto sigue presente y es lamentable....reconozco que cierta forma de hacer la serie es la mejor pero eso hace que se pierdan ciertos elementos que hacen de la serie algo diferente, por ejemplo que Yennefer llene tanto espacio o que arreglen todo de una manera cronológica en dos fases.Solo arreglada con frases al pasar.Y como siempre la corrección política poniendo a un elfo negro al lado de Ciri sin ningún sentido o que pongan de jefe de dríadas ( ninfas europeas de los bosques)a una negra. Y sobre todo, el asunto de la salvación de la niña y la madre, todo reducido a un discurso netamente actual y por supuesto pro abortista.... Lo mejor: Jaskier, no esperaba ver el arco de Torque representado, creía que armarían todo sobre una parte del primer libro y algo del segundo y luego arrancarían con La Sangre de los Elfos. Igual sus rimas son geniales y en mi caso, me arrancaron sonrisas.