18/04/2011 12:30:21 am
Domingo, 20:30 horas. Buenos Aires, Teatro Metropolitan. Está por comenzar el espectáculo. Nacha Guevara interpreta a Tita Merello. Un monumento del cine nacional, de la canción ciudadana, el tango. Y esa manera especial de decirlo que sólo tenía Tita. Todo un desafío para una mezzo soprano, que debe musitar las letras. Comienza una de las tantas versiones de ´´Se dice de mí´´...
Un conventillo, una construcción de inmigrantes italianos, muchos alineados en el Barrio de La Boca. Momentos de extrema pobreza, donde Tita, sólo tenía hambre. Donde sólo sabía putear y algún vecino le dice: es una lástima que no estudies, si lo hicieras llegarías lejos. Y por contrariarlo, comienza a estudiar un poco mejor el castellano. El profesor le deja un sandwich de mortadela a la joven, antes que la palabra, el ragú.
Luego un canto bar, debuta, en un mostrador, donde un cantinero, cuenta su dinero. Ella canta y baila. Poco la escuchan. Se produce un escándalo porque no usa medias. Veinte pesos de multa, por mostrar las gambas. Cómo te gustaría que se llamase el tango, Tita?:- ´´Yira, Yira´´.
Comienza a crecer, puede autosustentarse, Tita es la Calle Corrientes, la contratan porque tiene que paliar el hambre. Arrabalera, como flor de enredadera que nació en el calejón... Arrabalera. Su voz inunda el teatro, su decir despierta los ladrillos, y más allá a los hombres del puerto de Quinquela. Una voz proletaria, inunda las callecitas de Buenos Aires... y ese qué se yo.
Conoce el amor, conoce la traición.´´ Mamma, yo quiero un novio, que sea milonguero, flaco y compadrón´´. Se enamora del actor Luis Sandrini. Este se enamora de todas las que se le cruzan. Ella le escribe el único tango de su autoría. El viaja, ella es Filomena Marturano. El regresa, le dice que no va más. Ella le dice que es muy difícil el amor cuando uno solo, en la pareja ama. El se despide. Ella titubea, le pide que se vaya, pero.. andate.
Luego vendrán la proscripción y el autoexilio. Alguien ha dicho que sacaba sus espejos de la casa, para no ver el pasar del tiempo. Ella, acaricia sus arrugas. Le habla a una foto de su amado, diciéndole del paso del tiempo. Ya no somos los de entonces...
De la editorial Perfil, queremos hacerle una nota. ´´No quiero a los perioditas en mi casa, manosean mis fotos, se van y luego dicen, qué vieja está, qué carácter tiene.´´
Está en la butaca del teatro, con todos nosotros, resucitada, única. Con el pelo blanco, con sus anteojazos negros. Hugo del Carril la invita al escenario. ´´Dejate de joder´´. Dale, subí Tita, este es tu lugar. A regañadientes sube, a regañadientes canta. El público, nostros, ovacionamos. Como en Cinema Paradiso, se suceden sus besos. El amor es esa ilusión que ha montado la pantalla.
Cae el otoño, su vida se va apagando, se van apagando las luces del varieté. Ella de espalda a nosotros mientras la banda toca y las escenas se suceden. Cuando vuelva a subirse el telón, estaremos de pie, estaremos haciendo un homenaje a alguien que se la recordará por una canción en una telenovela de Betty, la fea. Pero qué bella persona, que nos dejó un pedazo de historia, ojalá vuele esta canción, y sea sólo para Tita, la del cutis de muñeca.
Ultima edición por luism el 29/04/2011 09:19:43 , editado 2veces
19/04/2011 07:47:37 pm
Gracias Perséfone, el encuentro fue de una magia increíble, hubo un momento donde Tita estaba entre nosotros, entre tinieblas. Subió al escenario y revivió como sólo lo hacen los grandes. Con su pequeña voz, perforó el aire. Las escenas de besos, interminables, mientras caía el otoño, y ella como una espectadora más de las intersecciones del amor.