11/10/2010 01:51:06 am
Contra la trata y por despenalizar el aborto
Miles de mujeres de todos los niveles sociales desbordaron el Encuentro Nacional que se realiza todos los años y tuvieron que abrir más talleres para debatir temas de género, algunos de los cuales funcionaron en las plazas.
Por Sonia Tessa
Más de 30 mil mujeres llenaron de consignas, colores y pintadas con aerosol las calles y paredes de Paraná, en un recorrido de más de 30 cuadras que salió desde la plaza de los Bomberos, en pleno centro de la ciudad, y terminó en el monumento a Urquiza, sobre el final de la Alameda de la Federación, en la barranca donde se concentran las casas más elegantes. Los vecinos se asomaban a los balcones, extrañados. Escuchaban la consigna “Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir” quizá por primera vez en su vida. Dos nenes pequeños miraban por la ventana, divertidos, el tetazo de un pequeño grupo de feministas que se sacó las remeras y dejó sus senos al aire. Más adelante, unos adolescentes preguntaban de qué se trataban esos carteles y ya sobre el final, en el cantero donde se concentran los jóvenes con sus motos en la noche del domingo, dos chicas se preguntaban en voz alta: “¿Aborto legal para no morir? Pero eso no se puede”. La marcha significa todos los años el punto más alto del encuentro, una marea de colores que encuentra un punto en común en el verde de los pañuelos de la campaña por el derecho al aborto, diseminado a lo largo de la enorme columna de cuadras y cuadras, que ayer pareció interminable.
Desde el Area de la Mujer del Sindicato Municipal de Avellaneda hasta Feministas Inconvenientes, un enorme abanico de organizaciones políticas, sociales, culturales y feministas se encolumnaron tras la comisión organizadora. “Vení Urribarri, vení a contar, por qué Fernanda acá no está”, fue la consigna con mayor contenido local. Es que Sergio Urribarri es el gobernador de la provincia, y Fernanda es Fernanda Aguirre, la niña de 13 años desaparecida el 25 de julio de 2004 en la localidad entrerriana de San Benito. Su madre, María Inés Cabrol, murió en mayo de este año sin haberla encontrado. Siempre denunció que había sido raptada por una red de trata.
Entre las consignas que coreó la comisión organizadora, pero que se diseminaron por buena parte de la marcha, estuvieron: “Qué momento, qué momento, a pesar de todo, les hicimos el Encuentro”, gritada con fuerza por las mujeres que hicieron posible la reunión, como así también “Mujer, escucha, únete a la lucha”, lanzada hacia los balcones y ventanas –no son muchos los edificios altos en el centro– desde donde eran observadas.
La marcha había arrancado pocos minutos antes de las 19. En la plaza de los Bomberos, una tela color naranja cilíndrica, con forma de torta, cubrió la estatua de la fuente central. Una guirnalda blanca semejaba la crema. Desde allí, como es costumbre, salieron ayer las primeras integrantes de la comisión organizadora local. Detrás, las banderas se sucedían. Varias chicas jóvenes, de calzas coloridas y remeras superpuestas, llevaban unos carteles que decían “Cliente” y “Prostitución”, unidos con cadenas realizadas con goma espuma blanca. “No somos mercancía”, decía otro cartel.
Sólo tres cuadras después del comienzo, en la plaza 1º de Mayo, 50 metros al costado de la marcha, en la Catedral, una guardia de seis filas de hombres de la Iglesia se quedó con las ganas de confrontar. Había habido una mínima escaramuza previa al comienzo de la manifestación, pero después, nada. Los hombres habían llegado poco después de las 4 de la tarde, tres horas antes de la movilización, con carteles con distintas leyendas, todas del tenor de “El aborto es un crimen”.
Durante la marcha, la columna central no se desvió de su camino. “No se vota, no se vota”, fue una de las consignas que se escucharon sobre el final. Dos jóvenes que acompañaban por el costado, vendiendo la revista Chispa, se preguntaron entre ellos de qué se trataba. Era la respuesta de la comisión organizadora –y de muchas mujeres que la hicieron suya– a las iniciativas para impulsar la votación en los talleres y desnaturalizar así el diálogo con consenso.
Una cuadra después de la cabecera de la marcha, el cartel de la Campaña por el Derecho al Aborto no tenía policromía. Todo era verde. Había algunas mujeres que llevaban en su cuerpo dos o tres pañuelos, atados de distintas formas, en la cabeza, en la cartera, en el cuello y en el pantalón. Una joven se lo había atado a su breve cintura, a modo de cinto de bombachudo, sobre su remera de broderie.
Atrás del mismo cartel, una mujer llevaba un paraguas multicolor, lleno de consignas como “Ninguna mujer nace para puta”. Por allí, varios hombres que iban por las angostas calles de Paraná se rieron cuando se comenzó a corear: “El plan de lucha comienza en mi cachucha”. Entre las que cantaban, algunas llevaban una bandera que decía “Yo aborté”, y otras portaban pancartas que recordaban: “En la Argentina, cada día muere una mujer por aborto ilegal”. Al lado, otras mujeres llevaban sus banderas argentinas con la estampa de Eva Perón en el lugar del sol.
La marcha siguió por calle España, perpendicular a la Catedral y a la peatonal. En el cruce exacto con la calle más céntrica, frente al Banco Nación, las pintadoras con aerosol se hicieron una fiesta. “Quemá la Iglesia”, fue una de las muchas consignas que las más jóvenes dejaron sobre la pared, con las planchas preparadas, para no perder tiempo. En la vereda de enfrente del banco, sobre la pared del McDonald’s, un grabado en verde mostraba la figura de una mujer crucificada superpuesta a la forma de un ovario.
La marcha siguió, pasó por la plaza San Miguel, llamada así por la iglesia de enfrente. También allí el vallado se superponía con la nutrida custodia policial, la guardia de una fuerza especial de la policía provincial vestida de fajina y unos cuantos hombres, algunos jóvenes, con los brazos cruzados en actitud amenazante. Algunos rezaban, como lo habían hecho en la Catedral.
Nadie se detuvo, la columna siguió su camino. “Es un recorrido por todo Paraná”, dijo una santafesina, quien admitió estar exhausta por la caminata. A modo de recorrido por los puntos álgidos de la ciudad, la marcha pasó frente a la Casa de Gobierno provincial, los Tribunales, la policía provincial y la Escuela del Centenario, antes de desembocar en el parque Urquiza. Iluminado con luces azules, el monumento al caudillo se llenó de mujeres que se encaramaron en sus escalinatas y terminaron la jornada cantando el Himno nacional.
PD: también las mujeres tienen para decir y luchar por sus derechos.
11/10/2010 09:16:06 am
¿Encuentro de “mujeres” o de “mujeres pro aborto”?
¿Es plural el congreso de mujeres que delibera en Paraná? Si las deliberaciones aún no terminaron, ¿por qué convocan a una marcha anunciando como eje el reclamo por el aborto legal? Y, ¿por qué expulsan a empujones a mujeres que se oponen al aborto?
Desde una de las aulas, El Entre Ríos grabó vía celular el relato de una congresista católica en el momento mismo en que era empujada y obligada a abandonar el lugar.
´´En cuanto decimos que estamos en contra del aborto, empiezan a gritar y no nos dejan hablar´´, explicó. Descripción perfecta de un acto intolerante y antidemocrático.
Andrea D´Atri, dirigente nacional de la agrupación Pan y Rosas, anunció: ´´La actividad más fuerte finalizará con una marcha, a las 18.30, que recorrerá alrededor de 30 cuadras de la ciudad de Paraná. Estamos convocando a todas las agrupaciones, las corrientes políticas y a las mujeres independientes que están a favor de impulsar una lucha por el derecho al aborto, a hacer un bloque común en esa movilización´´.
Pareciera que ´´de antemano ya se sabe´´ entonces a qué conclusión arribó el congreso de mujeres, aunque aún esté deliberando y en los grupos hubo voces que no concuerdan con D´Atri. Pero claro, ya no cuentan, porque las echan ni bien expresan su discrepancia.
En la sociedad argentina no hay esa unanimidad ficticia que pretenden mostrar acallando a quienes molestan con su postura. Mi madre es mujer y no está a favor del aborto, ni el legal ni el clandestino. Mi esposa es mujer y tampoco está de acuerdo. Las vecinas que conozco, las esposas de mis amigos, profesoras, maestras, médicas, empleadas, todas son mujeres argentinas y no concuerdan con el aborto. Hay cientos de miles de mujeres, muchas católicas, muchas otras no, pero que coinciden en que matar al bebé, en forma legal o clandestina, es siempre un asesinato.
¿Representará este congreso en sus conclusiones a estas mujeres? ¿Tendrá en cuenta en su documento final a quienes han tenido el coraje de arrimarse a debatir en los grupos de trabajo?
Osvaldo A. Bodean
andresbodean@gmail.com
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11/10/2010 11:41:37 pm
En principio, metafóricamente, dice, Y las mujeres dijeron. Esto no implica a todas las mujeres, sino a quienes participaron del Encuentro de mujeres en Paraná, si se tomaron la molestia de leer la nota, porque algunos entran y sólo se cuelgan con el título. Y Leomusic, con tu particular estilo, ahora te disfrazás de mujer para bardear, muy troglodita los tuyo. Acá está lleno de hipócritas que deben de haber abortado, como lo hizo Menem y luego se la dan de antiabortistas, sólo las mujeres que pasaron por sus vidas sabrán la verdad. Lo cierto es que se hacen 400.000 abortos ilegales en nuestro país por año, muchas veces en pésimas condiciones. Que sea no punible y en condiciones de higiene para las mujeres. Es fácil ser varón y dar consejos. Las máscaras, afuera.
Ultima edición por luism el 12/10/2010 12:24:06 , editado 1vez
12/10/2010 12:53:06 am
chefcito 


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luism escribió:
Sería bueno que las mujeres hablaran, ya que hay varones que parecen más papistas que el Papa. Con frases como mujer y argentina tipo la Tota y la Porota. Hay bastante ignorancia en varias aseveraciones. En sociedades avanzadas de este siglo ya es legal, en España, EEUU por decir algunos. El aborto es legal en 117 países, que comprende el 74% de la población mundial. O sea que formamos parte de la orbe retrógarda y clerical que sigue pensando a contrapelo del mundo. No hay bebé hasta el 3er mes de formación del feto, este es el verdadero nombre. Después de este tiempo, el aborto podría ser peligroso para la mujer. Traer hijos al mundo para que sufran, sean rechazados, no queridos, no deseados, sólo para faviorecer una idea religiosa, me parece verdaderamente inhumano. Nadie se puede erigir como propietario del cuerpo de alguien que desea abortar. Las que no quieran hacerlo tienen su libertad. Libertad también para quienes desean el aborto no punible.
Es verdad, antes de los 3 meses de formacion del feto no hay bebe, se dice que hay un cacho de milanesa de nalga que magicamente se transforma en un bebe despues
El aborto deberia ser legal, si hubiese sido legal, quizas hubiesemos tenido suerte y no tendriamos que estar leyendo a estos pseudos-profesionales de la salud