‘’La cámara ha estado observando. Los incontables actos de estupidez sin sentido y brutalidad en incontables campos de batalla… la cámara ha estado observando. Las actividades del día a día humano, sus pequeñas alegrías. Sus esperanzas secretas. La cámara ha visto todo esto, y lo ha grabado. Ha grabado estos numerosos fragmentos de tiempo. En cada uno de estos momentos congelados en el tiempo, damos un vistazo a la cruda realidad.
Mientras el tiempo avanza, se convierte en pasado. Pero esas voces del pasado, esos momentos congelados en el tiempo, cada una de esas fotografías, se sabe que han cambiado el curso de la historia. También se conocen por determinar el destino de la vida de una persona. Y ahora, una vez más, una fotografía que ha sido tomada aquí, está por cambiar el mundo…’’
Con estas palabras, comienza FLAG, una de las miniseries de animación japonesa más serias y adultas de los últimos tiempos. Se sabe que, a pesar de la alta producción de animé que Japón nos ofrece, es poca (muy poca) en proporción la animación de calidad que de allí sale. El mismo Hayao Miyazaki , director de, entre otros, La Princesa Mononoke, El Castillo Vagabundo y El Viaje de Chihiro, afirmó sin avergonzarse que hace tiempo que la calidad escasea en el animé.
FLAG demuestra que podemos seguir disfrutando, al menos esporádicamente, de productos de animación japonesa encarados con seriedad y orientados al público mas exigente amante de este género.
Este animé relata la historia de la fotógrafa Shirasu Saeko, quien captó con su cámara una imagen que sería emblemática y crucial dentro de un conflicto bélico desarrollado en un ficticio país asiático llamado Uddiyana. El día en que la capital de Uddiyana, Subasci, es liberada con la ayuda de las Fuerzas de las Naciones Unidas, Shirasu toma la fotografía de una bandera siendo enarbolada por un civil, en la que al trasluz se ve la imagen de una niña-diosa, sagrada para la cultura de ese país, orando con el sol como fondo. Para muchos, esa imagen debería ser un símbolo de paz, anhelada desde hace tiempo, pero se transformó en motivo de mas conflictos. Y la tensión llega a un punto culminante cuando esta bandera es robada.
Compuesta por 13 episodios, (transmitidos en Japón en 2006-2007, con licencia de Bandai Entertainment y producidos por Aniplex y The AnswerStudio) los cuales siguen principalmente los puntos de vista de Shirazu al serle encomendada como misión registrar los movimientos de una nueva unidad de operaciones especiales (y de la implementación en el campo de batalla de un prototipo de armamento llamado HAVWC, a la postre arma principal en la misión para recuperar dicha bandera), tiene como principal atractivo la manera de relatar visualmente la historia. Tomando la perspectiva POV (Point Of View) todas las tomas y encuadres son imágenes fotográficas o archivos de video tomados por ella y por su compañero en el campo de batalla. La mirada es la mirada del periodista de guerra, en primera persona, y las reflexiones con respecto a los conflictos armados, comparten al mismo tiempo la distancia objetiva que la cámara brinda con la subjetividad al momento de captar las imágenes, y del sentido que quiere dárseles. Y es, también, una lúcida y clara reflexión acerca de la guerra, de todos los factores que la generan y que quieren justificarla, y de los diferentes actores que participan en ella, víctimas incluídas. Los personajes se debaten entre el deber, sus propias convicciones y la inmediatez de reacción necesarias en un conflicto bélico, y podemos ver y sentir el peso que sus responsabilidades les hacen cargar. Así como la amargura que causa el saberse peones en un peligroso juego de poderes.
FLAG es un animé hecho con mucho amor, respeto y seriedad. Su mirada crítica y melancólica, se equipara con el gran homenaje que realiza a los periodistas fotográficos y camarógrafos de guerra, ya que ésta es una serie que, aparte de verla como ellos la ven, principalmente nos muestra qué tienen los periodistas para decirnos acerca de la guerra. Su tono y tratamiento está orientado al tipo de espectador que disfruta de productos como las series de ‘’Ghost In The Shell’’, así como a las obras de Mamoru Oshii ‘’Ghost In The Shell’’ y ‘’Patlabor 2: The Movie’’. La animación y el estilo son muy particulares, y hacen verlos como una mezcla entre el animé y la animación norteamericana (mas concretamente, similar a la manera de colorear y sombrear personajes en películas como ‘’Atlantis’’ o ‘’Mulan’’, de Disney), lo que le da un toque muy personal en lo visual. La belleza en los rasgos de la protagonista hace recordar a los personajes femeninos en las obras del recientemente fallecido Satoshi Kon, y hay momentos en que los movimientos y gestos de los personajes están recreados de una manera única, muy realista, transmitiendo un determinado sentimiento de manera precisa. Y este ‘’realismo’’ (dentro de los límites estilísticos de este género, claro está) que a veces no tiene concesión y estremece, se mantiene hasta los minutos finales.
A quienes no lo vieron aún, a quienes quieran ver algo que escapa a la imagen rutinaria del animé en general, y a los amantes del género mecha ‘’inteligente’’ (la inclusión de un tanque humanoide, con limitaciones técnicas y en estado de prueba, está al límite entre lo creíble y lo accesorio, y los encargados de ponerlo en acción son personajes desarrollados con múltiples capas), recomiendo esta serie, no muy conocida, y por esto, una joya a descubrir.
Espero que, a partir de mi reseña, le den una oportunidad a este animé. Me pareció tan bueno e interesante el enfoque que me vi en la necesidad de preparar este breve informe para compartir mis impresiones. Saludos