AAAAAHHH. Qué tiempos, señor don Simón. Nacimos en una época de muy clara transición, aunque frenética, entre el mundo tradicional "analógico" y el digital, a un ritmo que a más de uno nos tomó por sorpresa y agrado. Jugué al Atari, al Nintendo (el Nilentiendo, como le decía mi padre) y me rompí los dientes al caer de mi bicicleta, porque siempre la montaba sin quitarme los pantalones de la escuela. Pasamos de horas en la biblioteca a segundos en el Google, de conseguir "un veinte" para el teléfono a comprer "tiempo aire" para el celular. Recibimos con asombro los STAR WARS y nos emocionábamos con películas que ahora volvemos a ver y nos parecen francamente bobas (no hablo de STAR WARS eh?) En una palabra, crecimos, pero nuestros orígenes, nuestros recuerdos y satisfacciones se quedan con nosotros como franco testimonio de lo que fue y lo que será, en una evolución tecnológica que hasta ahora, crece exponencialmente, y nuestros hijos deberán asimilar con una mentalidad tan diferente que difícilmente nos podremos identificar con ellos cuando lleguen a la adolescencia. Esto es un poco triste, pero ya lo decía la canción interpretada por Louis Armstrong "Escuché a bebés llorar, los ví crecer, aprenderán mucho más de lo que yo nunca sabré, y pienso para mi mismo: Qué mundo maravilloso". Excelente thread, y no escribo más porque se me salen las lagrimas.
Por cierto, soy del 76