No aclaren, que oscurece
de Espoiler de Hernan Casciari
´´En lugar de estar de mochilero por Europa o lo que carajo estés haciendo, ¿qué tal si me devuelves seis años de mi vida?. Sintético, apabullante, durísimo, aunque por sobre todas las cosas exagerado y bastante enfermito (¿que pasa? ¿la gente que mira televisión no tiene una vida?). En suma: así reza uno de los tweets que Damon Lindelof recibió tras el final de Lost.
Y ahora, que se conoció el esperado epílogo de la serie —´´The New Man in Charge´´—, imagino que la cuenta de Twitter de nuestro amigo Damon seguirá ardiendo como una patata caliente.
A propósito, ¿Vieron el video del que hablo? Son doce minutos innecesarios y ridículos, que vienen a explicarnos algunos asuntos que no quedaron claros en el desarrollo de la serie. Ejemplo: el misterio de los osos polares.
Así es... Nosotros, los espectadores, estamos representados por esos dos empleados de Dharma. En sus rostros resignados se refleja toda nuestra confusión...
Ellos necesitan respuestas, quieren saber por qué motivo estuvieron haciendo una tarea sin propósito alguno durante toda su vida qué harán de ahora en adelante qué le dirán a sus esposas cuando lleguen a casa... A cambio de todo eso reciben un sobre con dinero (¡qué metáfora más vil!) y un video en el que un oriental de otra época —el señor Pierre Chang— les dice un montón de cosas sin ningún sentido para ellos.
¿Por qué esa necesidad de rodar finales alternativos? ¿Por qué, después de seis años de puro entretenimiento —más allá incluso de la última temporada—, este epílogo tan pobre y ridículo?
Los autores de Lost tuvieron ciento catorce episodios para ofrecer esta clase de respuestas, cuyo misterio alimentó durante seis años cantidades bestiales de foros en muchísimos idiomas. Lindelof, Cuse y compañía jamás ignoraron que estas y otras revelaciones formaban parte de las expectativas que la mayoría de los fans habían depositado en la serie.
¿Por qué optaron entonces por esta opción tan patética y sin nada de gracia? ¿Para vender más DVDs? No me lo creo, aunque no por eso voy a reclamarles que me devuelvan seis años de mi vida...
Hubiera sido mejor dejar las cosas como estaban, creo yo.
Y The End.