NVIDIA acaba de presentar sus nuevas GPUs de próxima generación: las GeForce GTX 260 y GTX 80 están basadas en el nuevo core GT200 que sustituye al G80 y G92 y que es grande, muy grande: nada menos que 1400 millones de transistores, frente a los 690 millones del G80 y los 754 millones del G92. A pesar de ese dato, los análisis de
AnandTech y
Tom´s Hardware no parecen demasiado favorables, y destacan que el precio de dichas tarjetas (649 dólares la GTX 280, 399 la GTX 260) no justifican sus prestaciones. Eso sí, parece que las prestaciones de CUDA (
ver nota de prensa) empiezan a ser espectaculares y, si todo va bien, la cosa irá a más a medida que más aplicaciones sean portadas a esta tecnología GPGPU.
Fuente:
barrapunto.com/articles/08/06/16/1552247.shtml