13 de enero 2012 por Lisa Grossman
´´Parece un poco rudo llegar a la fiesta de alguien y decirle que perdió una apuesta otra vez´´, dijo el cosmólogo Luis Lehner del Perimeter Institute en Ontario, Canadá. Lehner lo hizo de todos modos.
Él estaba hablando en la reunión para celebrar el 70 cumpleaños de Stephen Hawking. La apuesta en cuestión fué sobre si un punto de infinita densidad y curvatura del espacio-tiempo, conocido como una singularidad y usualmente encontrado en el centro de un agujero negro, también puede existir en un cuerpo desnudo sin su agujero negro. En una singularidad, todas nuestras leyes físicas actuales se van por la ventana. Esto normalmente no importa porque el agujero negro que rodea a la singularidad está cercado por una membrana de un solo sentido llamada horizonte de sucesos, la cual permite a la luz y la información entrar, pero no salir. Esto significa que la singularidad no puede afectar a nada más allá del horizonte de sucesos.
Cerca de una singularidad desnuda, sin embargo, las cosas serían desconcertantes tan pronto no fuesemos capaces de predecir el destino de cualquier cosa en su línea de visión. ´´Esto quizás no sea en realidad nada malo, pero habremos perdido poder de predicción´´, dice Lehner. ´´Yo no podría decir si este vaso estaría colocado en la mesa mañana´´.
En 1991, Hawking apuesta a Kip Thorne y John Preskill, del California Institute of Technology en Pasadena que todas las singularidades están ´´vestidas´´. Seis años más tarde pierde, cuando surgieron situaciones donde las singularidades desnudas pueden existir, a pesar de ser inestables y desvanecerse o retirarse detrás de un horizonte de eventos con la más mínima perturbación.
Lehner ha propuesto otra situación en la que las singularidades desnudas podrían existir: en las dimensiones adicionales propuestas por la teoría de cuerdas. El problema es que esta vez, no son inusuales.
Para entender por qué, pensemos en un agujero negro como puntos en las cuatro dimensiones que experimentamos - tres de espacio y una de tiempo. Estos se convierten en ´´cuerdas negras´´ cuando se extienden en una quinta dimensión del espacio (ver diagrama).
Las cuerdas negras son inestables y se rompen en pequeños agujeros negros como un flujo de agua se separa en gotas. Lehner, junto con Frans Pretorius de la Universidad de Princeton, mostraron que en el punto donde es más pequeña la unión al momento de separarse del flujo, el radio del agujero negro es igual a cero, lo que significa que su densidad es infinita. En otras palabras, se trata de una singularidad desnuda. La pareja demostró que esto ocurrirá cada vez que se tenga una ´´cuerda negra´´.
Thorne, el beneficiario de la apuesta, estaba entre el público y dijo que el estudio fue ´´bellamente trabajado´´. Por supuesto, esto viene con una gran advertencia: sólo hay que preocuparse acerca de estas singularidades desnudas si el universo tiene cinco dimensiones - algo que aún no está claro. La teoría de cuerdas sugiere que existen al menos cinco dimensiones, pero los cosmólogos sin un interés en la apuesta podrían esperar que se equivocaran. De lo contrario, tendrán que trabajar duro para explicar las leyes de la física en una singularidad desnuda.
Fuente: newscientist.com
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Esas reuniones han de ser memorables...