11 de enero 2012 por Michael Brooks
Información del libro:
´´Un Universo de la Nada: Porque hay algo más que nada´´ por Lawrence Krauss
Publicado por: Free Press
´´Un universo de la nada: Porque hay algo más que nada´´ por Lawrence Krauss es una excelente guía para la física de vanguardia, y no tan buena para teología.
En 1996, Lawrence Krauss visitó el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en California. Durante su estancia allí, dio una charla sobre su más reciente idea - que el espacio vacío puede contener energía. Después, recuerda Krauss, un joven físico se le acercó y le dijo: ´´Vamos a demostrar que te equivocas!´´
Ese joven físico fué Saul Perlmutter, quien el mes pasado recogió un premio Nobel - no por probar el error de Krauss, con el resultado, sino por probar que él estaba en lo correcto. Como parte del equipo que demostró que el universo se está expandiendo cada vez más rápido, Perlmutter había derrotado sus propios instintos y confirmó la corazonada de Krauss de que ´´nada´´ no es lo que parece.
Como elegantemente argumenta Krauss en ´´Un Universo de la Nada´´, la expansión acelerada, en efecto de toda la existencia del cosmos, es más probablemente impulsada por ´´nada´´. Krauss es un ejemplar intérprete de la ciencia tenaz, y la parte central del libro, donde discute lo que sabemos sobre la historia del universo - y como la conocemos - es perfectamente juzgable. Es detallada, pero lúcida, profunda, pero no pesada.
Es notable pensar que, hace un siglo, la teoría cuántica fué escasamente formada, la relatividad general fue un trabajo en progreso y sólo unos pocos científicos creían que hubo un principio del universo. Hemos recorrido un largo camino desde entonces, mediante el desarrollo de herramientas científicas que han demostrado ser fiables y muy fructíferas. Como muestra el perspicaz libro de Krauss, en estos días se puede hablar con rigor científico sobre la historia e incluso el origen prehistórico de nuestro universo.
Sin embargo, a pesar de sus claros puntos fuertes, ´´Un Universo de la Nada´´ no lo es exactamente, tal como Richard Dawkins con optimismo declara en el epílogo, un ´´golpe de gracia´´ a la idea de que una deidad debió haber empujado al universo a un comienzo.
Krauss quiere entregar ese golpe: hacia el final del libro, él promete que realmente se puede hacer algo de la nada - ´´incluso las leyes de la física pueden no ser necesarias o requeridas´´. En última instancia, sin embargo, tiene que manejar hábilmente sus cartas. El espacio y tiempo de hecho pueden venir de nada nada, como bellamente explica Krauss, siendo un extremadamente inestable estado desde el cual la producción de ´´algo´´ es prácticamente inevitable.
Sin embargo, las leyes de la física no puede ser conjuradas de la nada. Al final, la mejor respuesta es que surgen con nuestra existencia en un multiverso, en el que todos los universos tienen sus propias leyes - sin tener el nuestro ninguna razón en particular.
Krauss sostiene que el multiverso plantea la pregunta de que determinó nuestras ´´menos importantes´´ leyes de la naturaleza. A decir verdad, sólo se plantea la cuestión más allá de la ciencia - por ahora, al menos. Eso (junto con los frustrantemente opacos orígenes de un multiverso) significa que Krauss no puede eliminar aquellos que piensan en última instancia, debe haber un principal autor. No es que esto importe demasiado: los apartados iniciales que cubren el primer tercio del libro (por ejemplo, ´´me siento tentado a replicar aquí que los teólogos son expertos en nada´´) significa que, en el momento de llegar al fascinante centro de su argumento, Krauss predica sólo a los conversos.
Dicho esto, tenemos que estar contentos de ser predicados de manera tan inteligente. No se puede decir lo mismo sobre el epílogo de Dawkins, el cual es superfluo y absurdo. ´´Un Universo de la Nada´´ es un gran libro: legible, informativo y de actualidad. Inexplicablemente, sin embargo, Dawkins lo compara con ´´El origen de las especies´´, y sugiere que podría ser ´´golpe mortal a lo sobrenatural´´ de la cosmología. Eso deja al lector con la sensación del todo equivocada de que sólo se ingiere una polémica, en lugar de una excelente guía a la vanguardia de la física. Krauss no necesita a Dawkins, un escritor tan bueno puede hablar por sí mismo.
Michael Brooks es el autor de los radicales libres: La anarquía secreta de la ciencia (Perfil, 2011)
Fuente: newscientist.com
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SI les aburrió el texto, anexo el siguiente EXCELENTÍSIMO video platicado por el mismo Krauss sobre ´´Un Universo de la Nada´´
´´...las estrellas murieron por ti, para que estuvieras aquí...´´