Todo a continuación es un copy-paste de Wikipedia, asi que el unico merito que ´´meresco´´ es de presentarlo.
El haraquiri, harakiri o hara-kiri (腹切 o 腹切り lit. «corte del vientre») es el suicidio ritual japonés por desentrañamiento, si bien en japonés se prefiere el término seppuku (切腹), ya que la palabra harakiri no se usa por considerarse vulgar. Otras fuentes afirman que la diferencia entre seppuku y harakiri estaría en la lectura de los kanjis.
El haraquiri era una práctica común entre los samuráis, que consideraban su vida como una entrega al honor de morir gloriosamente, rechazando cualquier tipo de muerte natural. Por eso, antes de ver su vida deshonrada por un delito o falta, recurrían con este acto a darse muerte. La práctica de seguir al amo en la muerte por medio del haraquiri es conocida como oibara (追い腹 o 追腹) o tsuifuku (追腹).
El haraquiri o seppuku forma parte imprescindible de
la historia de los 47 rōnin. Suceso real a principios de la era de Edo, que posteriormente fue narrado en la obra literaria medieval más importante de Japón, e inmortalizada mediante el kabuki. La trama de la historia es la siguiente:
Dos daimyō (señores feudales) llamados Asano Takuminokami Naganori y Kira Kozukenosuke Yoshinaka se encontraban en la corte del shōgun y surgió una discusión, en la que Kira insultó a Asano, el cual desenvainó su wakizashi e hirió a Kira en la frente. Dado que estaba prohibido desenfundar ningún arma en la ´´gran casa´´ del shōgun, Asano fue condenado a cometer haraquiri. Además, por tratarse de un delito muy grave, toda su familia fue expulsada de sus tierras. Sus criados, se quedaron sin trabajo. Entre ellos numerosos samuráis, se convirtieron en rōnin (guerreros sin señor).
Este incidente fue considerado como una grave ofensa y por lo tanto se reunieron a deliberar si debían vengar a su amo matando a Kira. De todos los guerreros empleados del clan Asano, sólo se comprometieron a colaborar en la venganza unos 60, firmando con su sangre un documento. El resto se dispersó. Muchos de los guerreros que se habían comprometido, flaquearon y abandonaron su causa. Al final, tras dos años de muchas penurias, consiguieron completar los preparativos de la venganza. Una noche de diciembre mientras caía una intensa nevada, los 47 rōnin restantes asaltaron la mansión de Kira y le ofrecieron cometer haraquiri con la misma hoja que había usado su amo. Al negarse, fue decapitado, tras lo cual recogieron la cabeza y se dirigieron a ofrecerla en la tumba de su amo, que había sido enterrado en el templo budista Sengakuji.
Por este acto, los 47 rōnin fueron condenados por el shōgun a cometer haraquiri como forma de restablecer su honor (debido al delito de asesinar a un daimyō) y fueron enterrados en el templo de Sengakuji junto a la tumba de su amo.
Se puede decir que en realidad, quienes cometieron haraquiri fueron 46 rōnin, ya que al matar a Kira, uno de ellos (Terasaka Kichiemon) regresó a su pueblo mandado por Oishi a contar lo sucedido a los familiares y se libró de la ejecución, muriendo años después de viejo, a su muerte fue trasladado al templo Sengakuji en Tokio y enterrado con sus compañeros.
Hay que tener en cuenta que estos samuráis, pasaron 2 años planificando la venganza de su amo, haciéndose pasar por borrachos, vagos, vagabundos e inclusive locos, rodeándose de lo que era peor visto por la sociedad puesto que, luego de la muerte de su señor, el shōgun mandó que se les vigilase para evitar algún atentado a la vida de Kira. Tomando los guerreros esta actitud pretendían engañar a quienes les vigilaban.
Después de esos 2 años, los enviados del shōgun reportaron lo sucedido y la vigilancia fue retirada, siendo esta la oportunidad que los rōnin esperaban para vengar a su daimyō, como previamente se menciona.